Hola chicas, os he tenido 3 meses olvidadas y esto no puede ser. Sobre todo con todas las historias que me habéis mandado con vuestras vidas viajeras que son tan inspiradoras para todas las que nos encanta viajar. Así que estas semanas publicaré las que tengo y las que me estáis escribiendo estos días por iniciativa propia. De hecho me encanta que queráis compartir vuestras historias aquí.
Durante este tiempo he estando organizando mis talleres sobre viajar sola, y he abandonado el blog.
Ahora ya estoy saliendo de ese bloqueo y no quiero perder el motivo por el cuál estoy aquí: contaros historias inspiradoras, daros tips y aprender de vosotras.
Hoy os traigo la historia de Ana Carlavilla, una chica de 34 años, que descubrí por Instagram y con la que conecté enseguida por la felicidad y fluidez que irradiaba en sus fotos de Kenia.
Entrevista a Ana Carlavilla
Ana lleva viajando sola relativamente poco. Su primer viaje en solitario fue hace 4 años y se fue a Kenia como voluntaria de una ONG. Una ONG que tiene como base el empoderamiento de la mujer en la isla de Lamu y que le atrapó. Su gente, la isla y la persona en la que se ha convertido allí, han sido las razones por las que continúa en Lamu, aunque cada 6 meses regresa a España para ver a los que quiere.
Nos cuenta que en el momento en el que fue, en 2015, «había muy poca información de Lamu, la ciudad donde iba a ir y la información que había, la mayoría era negativa, así que vine bastante asustada, pero confiando en mi intuición y no falló, me cambió la vida y aquí sigo»
Ana es de las que se enamoran de un lugar y por el momento no necesitan viajar más. Ya ha encontrado lo que buscaba o aquello que le hace sentir bien.
Anita, como se llama en Instagram @anitafogen, sintió muchas cosas cuando llegó a Lamu: «subidones de adrenalina, ganas de comerte el mundo, sensación de libertad y de poder hacer y ser quien quieras». Pero no todo fue bueno ya que todo en la vida, incluso los viajes más espectaculares, tienen su cara B.
» ese subidón también tenia bajón de nostalgia y soledad, de echar de menos a tu entorno y poder compartir con ellos lo que estás viviendo, con fotos o llamadas no es suficiente. Aprendes a desapegarte».
Ana dice que cuando estás fuera sola» los días grises son mucho más grises, que se echa de menos un abrazo de alguien conocido que te quiere y que es difícil. « Cuando vives algo increíblemente bonito y emocionante no puedes explicárselo a nadie».
De hecho, esa necesidad de compartir las vivencias, es una de las cosas que más trabajo les cuesta aceptar a la gente que no ha viajado sola o que ha probado y no le ha gustado.
¿Qué te dicen tus amigos?¿Y tu familia?
«Que vuelva ya y deje la vida nómada. Les entiendo y ellos también me entienden. Hacemos balance.
Ana viajó sola «porque necesitaba viajar sola, es algo que me latía dentro. No busqué en ningún momento compañía o necesidad de tentar a algún amigo. Era algo solo para mí. Era darle cielo nuevo a mis alas.»
Lo que más le ha gustado de viajar sola. ( Sólo ha viajado a Kenia de esta manera) «Poder organizarme yo con mis tiempos e inquietudes culturales, la capacidad de vivir y experimentar todo sola hace que te abras más y te dejes sumergir más en el sitio en el que estás. Que puedes actuar como quieras porque nadie espera un comportamiento automático de ti».
A Ana le ha encantado viajar sola » es una experiencia única y especial, te vas a conocer a ti misma desde una perspectiva diferente» y no encuentra ningún motivo por el cual no le pueda gustar a alguien «
A Ana le ha aportado «una visión diferente, una versión nueva de ti. Te abre la mente, los ojos, el alma y el corazón.
¿Es algo que aconsejarías a todo el mundo?
Sí, pero siendo consciente de que nunca vas a ser uno más en países como Kenia, que aunque te sientas como en casa no debes bajar la alerta del todo, dependiendo en que país estés.
¿Alguna recomendación?
Disfruta, intégrate en la cultura, acércate a la gente local, haz turismo responsable y cuídate bien. Déjate estar, experimentar y sentir, deja que se te caiga la venda de los prejuicios.
¿Algún destino especial para viajar sola?
El que le ruja a cada una dentro. Somos todas diferentes y por lo tanto nuestros destinos también.
¿Qué le dirías a la gente que nunca ha viajado sola?
«Que si no quiere hacerlo sola del todo busque en app o grupos de mujeres que esté en su misma situación. De hecho Ana está ahora en un proyecto para motivar a mujeres a que viajen a Kenia. Colaboro con agencias de viajes pequeñas españolas que trabajan en Kenia y estoy empezando a montar viajes para mujeres aquí».
Viajar sola a África, si no has ido antes, puede resultarte chocante y complicado. Es un continente con normas distintas en las que siendo mujer es un poco difícil . Yo cuando fui a Tanzania, fui en grupo y lo agradecí para saber un poco como funcionaba todo allí, pero ahora cuando vuelva lo haré sola. Aunque a mí me encante viajar sola, hay veces que hay que medir el conocimiento que se tiene del lugar y de uno mismo y está bien viajar de manera organizada para sentirte más segura y luego, si quieres, quedarte más tiempo sola en el país.
¿Qué aprendizajes has adquirido viajando sola y en Kenia?
» He aprendido mucho de otras culturas, de tradiciones, costumbres y respeto. Se me han caído prejuicios que cargaba en la mochila. He aprendido a ser paciente, a escucharme e intentar entenderme más. A darme tiempo y quererme. He aprendido a dejarme cambiar quien soy cada día si así lo necesito. Soy más fuerte y débil a la vez. He desarrollado un nivel de empatía bestial. Sentirte que la comunidad te quiere y cuida, aunque ambas partes sepamos que nunca vas a ser una más. He hecho que el desapego sea un compañero de viaje que me enseña que hay gente que llega constantemente y gente que se tiene que ir. En Lamu las amistades tienen fecha de caducidad y viene escrita en sus billetes de avión».
Ana se ha quedado en el destino de su primer viaje sola. Ha devorado el país y le ha gustado tanto que lo va a enseñar a todas las mujeres que quieran visitarlo. Sin duda, seguiremos sus viajes y sus aventuras en @anitafogen y quizás nos apuntemos a vivir con ella a vivir nuestra aventura keniata.
Si os habéis sentido identificada con Ana y queréis contar vuestra historia, escribidnos. Contad vuestra historia y animar a otras mujeres a que no pierdan la oportunidad de viajar solas. Es una de las mejores cosas que podemos hacer. No os lo podéis perder.





