Cristina Girona tiene 31 años, estudió Medicina y poco a poco está adentrándose en el maravilloso mundo de “viajar sola”. Aún es una “viajera solitaria en ciernes”, pero tiene dos cualidades muy importantes: la curiosidad y el querer ser independiente. Dichas cualidades fueron las que provocaron su interés por viajar sola.
A Cristina la conocí hace dos semanas en una de las cenas que organiza Silvia Moreno en su proyecto “ Cenas adivina”. Evento en el que con la excusa de conocer a un experto o personaje conocido, se reúnen un nutrido grupo de mujeres cuyo denominador común es disfrutar de una cena aprendiendo a través de la palabra y del contacto humano.
Cristina era de las más jóvenes, sino la más. Había ido sola, sin amigas ni conocidas y aunque se la veía contenta y con una gran sonrisa en la cara ( una de esas sonrisas abiertas que te ayudan a congeniar, aunque te estés muriendo de vergüenza por dentro) se le notaba que para ella, estar allí, era todo un desafío.
Cristina parece una mujer de retos, que lucha por encontrar su camino. Durante la cena nos contó que estudió Medicina pero que no terminaba de encontrarse a gusto. Sin salirse del sector “salud” ha ido encauzando su vida hacia la nutrición.
Durante la noche fuimos descubriendo intereses y curiosidades de cada una de las personas que estábamos allí. Llegó el turno de Cristina y nos desveló que estaba empezando a viajar sola.
En cuanto comenzó a hablar del tema, me encantó su perfil porque destierra la típica imagen de mujer aventurera. A mí me pareció una chica curiosa, independiente y que aprecia las virtudes de conocer el mundo viajando sola y también en compañía: motivos por los cuales me pareció una candidata ideal para mis entrevistas a mujeres que “viajan solas”. Un ejemplo perfecto para dar a conocer lo importante que es viajar sola, al menos una vez en la vida.
¿Por qué viajaste sola la primera vez?
“Tenía una necesidad de experimentar, de ver si sola era autosuficiente para viajar y si podía ser autónoma ”. Otra de las motivaciones de Cristina , es que en sus viajes , muchas veces ha encontrado a viajeros y viajeras solitarias. “ Veía al resto de viajeros que lo pasaban tan bien que lo quise experimentar”.
Cristina desde que empezó a trabajar ha viajado mucho acompañada y ha realizado todo tipo de viajes. Desde viajes con mochila hasta en hoteles de lujo. Una de las cosas que ha experimentado y que más le ha llamado la atención es que viajar sola “ está mal visto por los españoles. En el resto de países en los que ha estado tanto en África como en Asia, todo el mundo está acostumbrado a ver “viajeros en solitario”, menos en España que somos como los raritos y decimos: “¡Ay mira! Esta rara se ha ido sola”.
“La sensación que te da cuando sales de España y ves a gente viajando sola, que es súper normal e interesante, me encantó” . Quise experimentarlo por elección propia, no por no tener otra opción”. Yo puedo viajar con amigos, novio y familia, pero quise experimentar viajar sola”.
Decidir un destino como primer viaje en solitario, no debe de ser algo fácil ¿Qué destino escogiste para esta ocasión y cuáles fueron los motivos?
“El destino escogido fue Cuba porque ya lo conocía y me pareció que para “la primera vez” era bueno ir a un país conocido.
Aunque fue en 2015 y Cristina tenía ya 28 años, su padre no le dejaba ir sola. “Convencí a mi hermano para que viniera conmigo una semana y luego separarnos.”
Cristina no se encontró con un entorno fácil. Muchas de sus amigas le decían que si estaba loca, que por qué no esperaba. Incluso le decían que era preferible que se fuera con alguien que no le cayera bien a irse sola.
Pero Cristina siguió su instinto y persiguió su deseo de viajar sola. No hizo y decidió perseguir su sueño, con cautela, con su hermano como cómplice.
A Cristina estar sola no le parece un castigo, si no un placer y por ese motivo decidió emprender su primer viaje.
Esta primera experiencia viajera le aportó muchas cosas buenas. Fue tan especial que le cambia la voz cuando por teléfono me cuenta su “ viaje a Cuba.”
“En Cuba me veían que viajaba sola, que quería participar en todo, que me quería meter en la cultura …..“
“ Me fui al sur de Cuba con mi mochila y allí no cogí ningún hotel. Estuve durmiendo en casas de cubanos que me ofrecían su hogar, su comida y su compañía” Me quedé sin dinero porque perdí la tarjeta y me acogieron en su casa, me ofrecieron su comida , todo. Aquí es cuando te das cuenta de que el ser humano es una maravilla”.
Ese tipo de apreciaciones sobre el ser humano son mucho más fáciles de sentir cuando viajas sola ¿Cómo es esa experiencia?
” Es algo, que a veces cuesta trabajo porque es algo desconocido y supone un abismo”. “Al principio es raro, pero luego todo sale solo”.
“Es difícil organizar tu día, pero luego te das cuenta que no tienes que hacer un plan en concreto . Simplemente has de tener una disposición si quieres hablar con la gente y no tener vergüenza . Y luego sale de forma natural, instinto de supervivencia ”.
¿Qué bondades tiene viajar sola?
“Abre mucho la mente. He descubierto que tengo una capacidad enorme para adaptarme, a ser más paciente porque soy muy impaciente. También me da lo que no tengo , saber poner tiempo a las cosas y el dejarme llevar. Me ha hecho mucho más tolerante y soy capaz de aceptar otras cosas. Empiezas a conocerte a ti mismo y te das cuenta de que el ser humano es una maravilla . La experiencia es súper recomendable”.
“Lo de hacer un viaje sola una vez en la vida lo veo genial, hasta obligatorio, lo veo necesario. El viajar solo te hace encontrarte contigo mismo. A veces como vamos tan rápido en la vida, no nos paramos a pensar en quiénes somos. Viajando sola, te conoces un poco más cada día y descubres qué cosas te gustan más, menos……”
Cristina está empezando en esto de los viajes en solitario. Por el momento ha estado en Cuba y en el Desierto de Atacama en Chile y le encantaría que su próximo destino sola fuera Bali o Filipinas.
Hasta ahora viajar le ha ayudado a dar de nuevo un giro a su destino laboral : se está preparando para hacer traslados aéreos de enfermos en vuelos comerciales con las compañías de seguros, un trabajo en el que aúna su experiencia en el mundo sanitario y su pasión por viajar, algo que hará con mucho entusiasmo y dedicación y que es todo un lujazo: trabajar en lo que te gusta.
No sé si a esta conclusión llegó en uno de sus viajes en solitario. Esto lo dejaré en el tintero para cuando nos cuente cómo le va en su nuevo trabajo.
Espero que os haya gustado y sobre todo que os haya inspirado para emprender un viaje en solitario o para animaros a contarme los que ya habéis hecho.
3,2,1, al agua trentis.




